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Conocer La Rioja. Ruta del Románico en La Rioja: El río Oja

El curso del río que da nombre a la región y el de algunos de sus afluentes nos depara algunas construcciones singulares como la Iglesia de Tres Fuentes en Valgañón o las portadas de Zorraquín y Bañares. Aparte de la agradable sensación de ir descubriendo las cinceladas del arte románico en estas tierras del Oja, también se descubrirá todo un sinfín de olores de la Sierra, paladares de la rica cocina de afamados restaurantes y la agradable estancia en los variados establecimientos de la zona.

Casalarreina – Ermita de San Román de Ajugarte

La ermita de San Román de Ajugarte se encuentra cerca al sur de Casalarreina, en dirección a Santo Domingo de la Calzada. Su construcción es el único resto que permanece en pie de la antigua población de Ajugarte. En la actualidad se ubica dentro de una parcela dedicada al cultivo de cereal, y que se encuentra en zona de propiedad privada, siendo utilizada como trastero, y habiendo desempeñado otras funciones como granero, almacén o cuadra para el ganado. Parece urgente su intervención para que el edificio, que aún permanece en pie, no se venga abajo y pase a ser de todos.

La ermita consta de una nave más reciente y un ábside cuadrado de época románica. El ábside se encuentra cubierto con una bóveda de crucería con nervios de sección cuadrada que nacen de modillones colocados a media altura en las esquinas. Sólo dos huecos iluminaban la estancia, uno al sur y otro en el hastial este. El arco triunfal derramado hacia la nave es apuntado y parece haber sido replanteado a partir de otro de medio punto. Un banco corrido recorre los tres lados del ábside. Restos de pintura se vislumbran en la ventana del sur y en los modillones que sostienen los nervios de la bóveda.

En el exterior dos contrafuertes refuerzan el arco triunfal y sirven de arranque a la espadaña. Ésta consta de dos cuerpos, en el primero de los cuales hay dos vanos iguales, y en el segundo otro bastante más reducido de tamaño. Al final del ábside otros dos contrafuertes sostienen otra estructura que no llegó a completarse. Cuatro canecillos a cada lado del ábside sostienen el tejado.

Es este un edificio de finales del XII, al que se le añadió posteriormente una nave de mampostería con cubierta de madera, que por avatares del tiempo corre peligro de desaparecer.

Bañares – Ermita de la Santa Cruz o de la Antigua

La ermita de la Santa Cruz o de la Antigua aparece citada ya en 1075 formando parte del Monasterio de Santa María de Bañares. Más tarde, al quedarse pequeña para las necesidades de la población, se elevó una nueva iglesia gótica entre los siglos XV y XVI, y la antigua iglesia quedó integrada en el nuevo edificio. En 1975 se trasladó la construcción a un solar cercano, variándose la orientación primitiva.

La ermita consta de una sola nave con una cabecera plana. La nave se cubre con una estructura de madera similar a la original. El ábside, por el contrarío se cubre con bóveda de arista que se apoya en el cabecera en un gran arco ciego de medio punto. A los lados del ábside se añadieron dos estancias. Algunos autores ven en esta disposición estructural vestigios de las basílicas paleocristianas. Tanto la estancia del evangelio como la de la epístola se abren a la nave por dos puertas románicas de hechura diferente a las de la portada adornadas con baquetón y dientes de lobo.

La portada se abre ahora hacia el sur. Está situada en un cuerpo avanzado del hastial al que cubre un tejaroz sostenido por nueve canecillos. Sobre la portada cuatro modillones, de los que solo restan tres, sostenían otra estructura ya desaparecida. Consta de cuatro arquivoltas apuntadas y baquetonadas con un guardapolvos de tallos quebrados que se apoyan en capiteles vegetales, excepto el segundo de la izquierda.

Interesante por lo excepcional en el románico riojano, es el tímpano esculpido. En él se representa la escena de la Epifanía o Adoración de los Magos. Según la disposición tradicional, la Virgen entronizada con el niño en su regazo ocupa el centro del espacio, mientras que a la izquierda se disponen los Magos, adaptando la postura al hueco, y a la derecha aparecen San José sentado y otro personaje sin identificar. Sostienen el tímpano dos ménsulas a cada lado, en cuyo intradós aparecen bustos y en el exterior, un toro a la izquierda y un león a la derecha. Entre las ménsulas un crismón señala la influencia del cercano camino de Santiago.

El edificio podría datar de finales del siglo XII, aunque la portada pudo construirse más tarde.

Baños de Rioja – Iglesia de la Magdalena

La iglesia de la Magdalena de Baños de Rioja sólo conserva de la época románica lo que parece ser el arco triunfal de la primitiva iglesia y posiblemente, los muros de la nave hasta el arranque de las bóvedas. Ha desaparecido el ábside, que fue sustituido por otro muy desarrollado en el siglo XVII.

El arco que ahora se puede contemplar parece haber sido desmontado y vuelto a montar, no con demasiada pericia, ya que el derrame hacia la nave está bastante desplomado. Sujetan este arco triunfal pares de semicolumnas coronadas de capiteles. El de la parte del evangelio con dos niveles de hojas y el de la parte de la epístola con grandes tréboles que nacen del astrágalo. Los derrames, tanto hacia la nave como hacia el ábside, se apoyan en columnas acodilladas, en cuyos capiteles aparecen torsos de ángeles.

En una sala anexa a la nave se guarda una pila bautismal de la misma época, principios del siglo XIII, con el exterior liso, salvo una pequeña franja en la parte superior en la que de una rama ondulada nacen hojas.

Ezcaray – Iglesia de Santa María la Mayor

La población de Ezcaray está situada en el curso alto del río Oja, cuando éste deja de discurrir por cauces encajonados y se abre hacia el valle del Ebro.

Por lo que hace referencia a la iglesia de Santa María la Mayor, ésta es de fábrica gótica, si bien, como ocurre en Ojacastro, se ha aprovechado una primitiva torre románica. También en éste se ha conservado una ventana, en este caso en el interior del templo, en la que se ha colocado una figura, conocida como el Matachín, con un dispositivo que da las horas.

La ventana es muy semejante a la que queda al exterior en Ojacastro: arquivolta lisa de perfil cuadrado, guardalluvias también liso y capiteles vegetales muy esquemáticos. La diferencia estriba en que tanto el guardalluvias como los cimacios de los capiteles están guarnecidos de puntas de estrella.

La torre en la que está situada tiene tres cuerpos, separados por imposta sin decoración. En el cuerpo superior se abren dos ventanas simples de medio punto a cada lado. Se remata con un chapitel piramidal que podría ser posterior.

Ojacastro – Iglesia de San Julián y Santa Basilisa

Ojacastro está situado en el curso alto del río Oja, cerca de Ezcaray. Está compuesto por un núcleo urbano y varias aldeas diseminadas por los valles de los alrededores.

En el mismo núcleo urbano, casi en lo más alto, se encuentra la iglesia parroquial de San Julián y Santa Basilisa. La actual iglesia es de hechura gótica de finales del siglo XV, en cuya construcción se aprovechó la torre de una primitiva iglesia románica. Esta torre de tres cuerpos separados por impostas sin decoración aloja en el más bajo una ventana sencilla. La ventana tiene una arquivolta lisa, un guardalluvias también liso y sin decoración y dos capiteles vegetales muy esquemáticos.

San Asensio de los Cantos – Ojacastro - Ermita de la Asunción

Alejada unos cientos de metros de la aldea de San Asensio de los Cantos, tras pasar el cauce del torrente que baja de la sierra, se encuentran los restos de la ermita de la Asunción.

La parte que ahora podemos contemplar es el ábside del siglo XIII y el falso crucero, pues la nave, construida en época posterior ha desaparecido. Los restos se han cerrado con un muro de mampostería en el que se ha añadido una puerta y dos ventanas que quizá contengan restos de la misma época que el ábside .

La ermita no oculta su pertenencia al periodo de transición en que fue construida, en particular en el ábside. Éste tiene forma semicircular al interior pero poligonal al exterior, con tres columnas adosadas, la central más ancha, en las tres esquinas, al estilo de las ermitas de Treviana o las de la Bureba burgalesa. Los capiteles y canecillos son sencillos y lisos, sin decoración, al igual que una imposta que recorre el ábside a la altura del nacimiento de las ventanas. Un contrafuerte que llega hasta la altura de esta imposta refuerza el comienzo del presbiterio. Dos ventanas en los tramos centrales con derrame hacia el interior dan luz a la ermita.

Al interior el ábside se cubre con bóveda de horno y el presbiterio con bóveda de cañón apuntado, mientras que una columna adosada a una pilastra a cada lado sostiene un arco fajón que separa ambas cubiertas. Al lado de estas columnas otras dos parecen estar preparadas para acoger los nervios de una bóveda de crucería que no se llegó a realizar. El arco triunfal es derramado hacia la nave con semicolumnas adosadas a pilastras con capiteles vegetales de gusto cisterciense. Las ventanas al interior se poyan en una imposta moldurada, mientras que otra recorre el ábside a la altura del nacimiento de la arquivolta de las ventanas, que está sostenida por semicolumnas con capiteles vegetales esquemáticos.

Muy interesantes por la escasez de ellas en el románico riojano son las pinturas que adornan el ábside. Las del lado del evangelio representan la Santa Cena y en ella aparte de Cristo y los apóstoles se distinguen panes, cuchillos y otros utensilios. Las del lado de la epístola, menos claras, representan la Epifanía, con los magos entre arquillos que se dirigen a adorar al niño en el regazo de su madre. Los tonos utilizados son el rojo, el azul y el ocre principalmente.

Villalobar de Rioja – Iglesia de la Asunción

La iglesia parroquial de Villalobar de Rioja es fácilmente identificable, casi en lo más alto de la localidad.

Actualmente de su primitiva fábrica románica tan sólo han llegado hasta nosotros, la torre y la portada que está cobijada bajo un porche que la protege de la erosión. Se fecha el edificio entre finales del siglo XII y comienzos del XIII.

Los muros de la torre son lisos, sin molduras ni impostas añadidas. Solamente sus caras sur y oste están perforadas por vanos. En la cara sur dos ventanas de medio punto sin decoración acogen las campanas. En la oeste dos vanos geminados cobijados bajo un arco de descarga han sido tapiados. Por encima y por debajo de estos se abren otros huecos posteriores.

Por lo que respecta a la portada, ésta consta de cuatro arquivoltas de medio punto con finos baquetones y molduras, que alternativamente descansan en pilastras y finas columnas acodilladas. Las columnas soportan capiteles. El primero de la izquierda es vegetal y muestra hojas que se enrollan en la parte superior. El segundo muestra dos niveles de gruesas hojas nervudas de las que nace un rostro barbado, bastante esquemático. Los de la derecha, por el contrario son figurados.

En el primero aparecen dos cuadrúpedos afrontados, posiblemente leones. En el segundo un guerrero a caballo armado con espada, tira de las riendas con la mano derecha, mientras señala a lo alto con dos dedos de la mano extendidos.

Posiblemente los muros laterales de la nave conserven parte de la estructura de época románica.

Valgañón – Iglesia de Tres Fuentes

La iglesia de Tres Fuentes se encuentra ubicada al oeste de la población de Valgañón en el valle del río Ciloria. El actual emplazamiento del pueblo, alrededor de la ermita de San Andrés aguas abajo del río, data del siglo XVII.

La iglesia fue consagrada en 1223 por el obispo Mauricio de Burgos según reza la inscripción que aparece en el muro sur del presbiterio.

Del periodo románico aún conserva la planta, el ábside, la portada, dos pilas bautismales y una talla de Cristo crucificado. A esta fábrica se la han añadido diversas estancias que la han desfigurado al exterior, y la han cubierto de bóvedas estrelladas al interior, incluido el anteábside.

Al exterior el ábside esta dividido en tres tramos por dos columnas adosadas, abriéndose en cada paño una ventana trilobulada al estilo de las ermitas de Treviana. Dos impostas lo recorren, una de dientes de sierra a la altura del arranque de las ventanas y otra de lengüetas a continuación de los cimacios de los capiteles.

La puerta de ingreso está formada por tres arquivoltas sobre capiteles y columnas acodilladas. Dos ménsulas sostienen un tímpano en el que se representan escenas marianas: la coronación de la Virgen, la Anunciación y la Adoración por el ángel San Miguel.

La puerta está reforzada por herrajes que datan del siglo XIII con adornos de inspiración oriental representando animales y arabescos.

Al interior el ábside está cubierto con bóveda de horno apuntada y recorren los muros dos impostas, una lisa y otra con dientes de sierra. Las ventanas que al exterior eran trilobuladas, al interior son pentalobuladas.

Las dos pilas románicas son gallonadas, la primera con una franja de hojas, mientras que la otra, procedente de la población de Anguta y de menor tamaño, se apoya sobre capitel y basa románicos.

El Cristo románico, llamado de Bañares, es un cristo de cuatro clavos con el rostro lleno de dolor y corona de espinas. Singular es que el brazo derecho no está colocado sobre el correspondiente de la cruz, sino que cuelga ligeramente. Posiblemente formaba parte de un Descendimiento, del que se han perdido el resto de las figuras.

Se puede contemplar en Valgañón un bello ábside de un románico muy tardío, con más influencia de las iglesia de Treviana y de la Bureba, que de la escuela que crearon los talleres de la catedral de Santo Domingo, más cercana.

Zorraquín – Iglesia de San Esteban

La iglesia está enclavada sobre un cerro, en un angosto valle que forma el río Ciloria. Zorraquín aparece citada en un documento de 1087 y parece ser que su origen es la repoblación mozárabe del valle entre los siglos IX y XI. Constancia de ello es la celosía de piedra calada que se puede observar en el muro este de la iglesia.

El templo estaba estructurado en una nave y una cabecera de forma rectangular, estilizadas por una espadaña de dos vanos apoyada en el hastial oeste de la nave. De la cabecera resta tal sólo una parte del muro sur en la que se abre una ventana aspillerada.

En el muro sur de la nave se abre el único acceso al templo. La puerta de ingreso está formada por dos arcos de medio punto que arrancan de una imposta adornada, como el guardapolvos, de una doble fila de lengüetas. El arco más exterior descansa sobre dos capiteles. El de la izquierda representa el martirio de San Esteban y en él aparece el santo arrodillado, mientras que sus lapidadores aparecen a su derecha cargados de piedras y Cristo asoma de una nube a la izquierda. El capital de la derecha presenta una cabeza, no muy delicadamente tallada, rodeada de follaje, y podría representar a San Vitores patrón de la población. Los herrajes de la puerta son los originales románicos de principios del XIII. Se observa como la nave ha sido realzada y que los canecillos que aguantaban el tejado se encuentran ahora alejados del mismo. Todos los canecillos son de caveto.

Durante la reforma del siglo XVI se destruyó el ábside románico y se sobrealzaron las columnas que formaban el arco triunfal para unirlo con la tracería de las bóvedas góticas.

Servicios de los que dispones en la zona:

Ezcaray:

Albergue de la Real Fábrica

Casalarreina:

Restaurante Asador La Vieja Bodega

Casa Rural La Ilera

 

 

 

Conocer La Rioja. En Briones, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El conjunto principal de esta iglesia es estilo Reyes Católicos y Renacimiento. Su construcción data del siglo XVI.

 

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