• RSS feed
  • Twitter
  • Facebook
  • YouTube
 

Blog


Conocer La Rioja. Ruta del Románico en La Rioja: El río Tirón

Siguiendo el río Tirón nos encontraremos con dos edificios con alto nivel iconográfico: Tirgo y Ochánduri y otros no menos interesantes como Sorejana.

La Cuenca del río Tirón es otra zona muy rica en románico de gran calidad. La comarca del Río Tirón, contigua a Burgos, mantiene muy importantes restos románicos en las poblaciones de Tirgo, Cihuri, Ochánduri y Cuzcurrita de Río Tirón.

Como en la vecina comarca de los Montes Obarenes, se trata de un románico donde hay que prestar gran atención a la elegante y magnífica articulación de sus cabeceras y la presencia de espadañas sobre el arco triunfal.

Cihuri – Puente del Priorato

El topónimo Cihuri incluye la palabra vasca “zubi” que significa puente, y puede traducirse como “pueblo del puente”. Por ello, podemos suponer que el puente pudo haber sido construido antes de la época medieval cuando se inicia la repoblación de la zona con gentes venidas de Euskal Herria y Andalucía, ya que la existencia del puente dio nombre a la localidad.

El puente se alza al lado del Priorato de Cihuri que le da el nombre, y está situado cien metros abajo de la localidad.
Podría tratarse de una construcción romana que, obviamente, ha sufrido modificaciones a lo largo de su historia.

El puente consta de un amplio vano central, posiblemente medieval, de medio punto doblado al exterior con otro arco ligeramente apuntado. Este arco se apoya sobre dos masa rocosas y bajo él transcurre el río Tirón poco antes de que vierta en él sus aguas el río Oja. A la derecha, siguiendo el sentido de la corriente, un arco de aligeramiento perfora la estructura. Este vano es de arco de medio punto rebajado y no apoya directamente sobre la roca. A la izquierda otro vano, esta vez apuntado ligeramente y apoyado sobre la roca aporta algo de simetría al conjunto. Entre este vano y el central un espolón aguarda la embestida de las aguas del Tirón en momentos de crecida.

La calzada que transcurre sobre el puente está formada por pequeños sillarejos bien aparejados y parece haber sido rebajada de su nivel inicial pues transcurre por debajo de la clave del arco central.

Tirgo – Iglesia de El Salvador

Como casi todas las iglesias de la zona, la de El Salvador en Tirgo parece que tiene sus orígenes en la época de la repoblación. La iglesia consta de un ábside, un anteábside y una nave. El primero se cubre con bóveda de horno apuntada, los otros dos elementos con bóveda de cañón apuntada.

El arco triunfal que une ante ábside y nave es doblado y en el capitel del lado del evangelio presenta la escena de la Epifanía, mientras que el de la derecha presenta arpías. Sobre este arco triunfal se apoya la espadaña que consta de dos altos vanos y una imposta a media altura. En la nave sostienen la bóveda dos arcos fajones apoyados en capiteles de decoración vegetal, cuyas columnas adosadas se corresponden al exterior con los contrafuertes.

En el hastial oeste se abre una portada con dos arquivoltas sobre elevada del nivel actual del pavimento que rodea el templo. La arquivolta exterior tiene baquetón ornado al exterior por un zigzag y en el intradós por dos series de palmas y aspas. La interior también de baquetón. El guardapolvo está decorado por octifolias muy comunes en la zona. Las arquivoltas van apoyadas en dos columnas con capiteles vegetales. Curiosamente en su vano parece haber otra puerta de perfil más bajo con dos baquetones formando medio punto con un ajedrezado al exterior.

Sobre esta portada se abre una ventana alta de una sola arquivolta biselada con baquetón y un guarda lluvias liso. Los fustes de las columnas son altos y estrechos y los capiteles son vegetales con pequeñas volutas en las esquinas.

La portada principal se abre en el muro sur de la iglesia y consta de tres arquivoltas doblemente baquetonadas que apean a diferentes alturas. El guarda lluvias vuelve a ser de octifolias que continúa en una corta imposta, Por su aspecto se puede relacionar con la portada interior del hastial oeste.
En el muro norte de la nave una serie de canecillos sostienen el tejaroz. Estos canecillos presentan especialmente cabezas y aves en diversas posiciones. En el muro sur solamente cinco canecillos están decorados con motivos semejantes a los del muro norte. El resto de los canecillos son de nacela con una gran bola y parecen posteriores.

Dos impostas ajedrezadas recorren el interior del ábside. Ajedrezados también parecen los guardapolvos del interior de las ventanas, aunque su visión está dificultada por el gran retablo barroco que cubre el ábside.

Al exterior el ábside está dividido en cinco tramos por cuatro columnas adosadas. Siguiendo el ejemplo de Villaseca, Castilseco y Ochánduri los tramos centrales están decorados con ventanas. Éstas constan de una sola arquivolta baquetonada sobre columnas y columnas acodilladas y guarda lluvias con doble fila de aspas. La del lado del evangelio está semi oculta por una sacristía muy posterior.

Los capiteles del ábside están decorados con motivos vegetales los exteriores y motivos figurados los centrales. El segundo muestra una mujer desnuda de la que se amamantan serpientes y el tercero un Cristo en majestad.

Los canecillos del ábside tienen variada representación, mostrándonos varios bustos bien realizados, monstruos y animales domésticos.
En resumen, parece ser que la iglesia se realizó en dos etapas constructivas. En la primera se realizaron el ábside y el arco triunfal y podríamos datarla a finales del siglo XII.

Posterior parece ser la nave de peor calidad escultórica y arquitectónica. Podría haber habido también dos campañas en el alzado de la nave, levantándose primero el muro norte y el hastial oeste y acabando el edificio por el muro sur y su portada muy similar a la de Santa Domingo de La Calzada.

Cuzcurrita del rio Tirón – Iglesia de Santa María de Sorejana

La iglesia de Santa María de Sorejana es el único resto de la población del mismo nombre que existía en el margen izquierdo del río Tirón entre Ochánduri y Cuzcurrita, a un kilómetro aproximadamente de ésta última.

La construcción es una amalgama de elementos góticos y románicos. Góticos en lo relativo a la forma de construir, románicos en cuanto a la figuración escultórica de algunos elementos.

El templo consta de una nave de tres tramos separados por arcos fajones doblados y un ábside recto de dos tramos separados por un arco triunfal. La portada se abre en el tramo central de la nave mediante un cuerpo avanzado.

El ábside está cubierto por una bóveda de cañón apuntada y sus muros laterales están ocupados por sendos arcos ciegos apuntados. El arco triunfal que separa ábside y nave es también apuntado y doblado y se apoya en semicolumnas y columnillas acodilladas. Los capiteles son interesantes desde el punto de vista iconográfico.

El del lado del evangelio representa en su esquina izquierda a un hombre armado de espada que se enfrenta a un león de rostro humano, y en su esquina derecha a una figura femenina rodeada por una serpiente, en clara alusión a la lucha contra el pecado. El capitel de lado de la epístola presenta una cabecilla humana a la izquierda de la que parecen nacer hojas palmeadas y en la derecha una cabeza femenina con toda medieval.

La nave cubre sus tres tramos con bóvedas de ocho nervios de perfil prismático que se unen en una clave circular. Los nervios de las esquinas apean en ménsulas con forma de cabeza humana, excepto una de ellas en la que aparece una pareja abrazándose. Los arcos fajones que separan los tramos son también apuntados y se apoyan en pilastras. Los capiteles están decorados con una serie de hojas palmeadas.

La portada se abre en el tramo central y consta de siete arquivoltas apuntadas apoyadas en capiteles que alternan decoración vegetal y rostros humanos, que a su vez apean en columnas acodilladas. El guarda lluvias está decorado con el mismo tipo de hojas que los capiteles de la nave.

Al exterior el ábside cuenta con tres ventanas, una en el testero y otras dos en el muro sur con arquivolta de baquetón liso y corrido. Al interior una especie de celosía cierra el hueco. Un rosetón se abre también en el muro sur del primer tramo de la nave. Toda la iglesia está rodeada de canecillos, simples de caveto los del muro norte y decorados la mayoría de los del sur, en la línea de los de Galbárruli o Cillas.

En resumen una construcción realizada cuando ya estaba bien avanzado el siglo XIII, que conjuga elementos románicos y góticos.

Ochánduri – Ermita de Legarda

La ermita de Legarda se asienta a la orilla del río Tirón a unos dos kilómetros de la localidad de Ochánduri. De la época románica tan solo resta la espadaña y el muro que la sustenta.

La espadaña está separada del hastial por una imposta de perfil cuadrado, a la manera de la que aún se puede ver en la iglesia de la Concepción en Ochánduri o en la iglesia de la Natividad de Velasco.

Sobre esta moldura se eleva la espadaña con dos huecos de arco apuntado con un guarda lluvias liso, y con una imposta que nace del arranque de los arcos.

 

Galería de fotos:

 
 
ACCESO A EMPRESAS


Facebook